Estos no son votos de amor, son palabras del alma, estas no son promesas, son juramentos, un compromiso de mi alma con la tuya, desde la cual se escucha un susurro, que nace desde lo más profundo de mí ser, procurando no despertar todos mis sentidos, pero que caso contrario los altera y los hace delirar.
Esto no es una poesía, ni una carta, es solo una necesidad imperante de plasmar un sentimiento que me despierta, me cobija y me duerme cada día desde que regresaste, esto es el intento desesperado de una mujer que solo sabe amarte de entregarte en unas líneas una pizca del amor que tiene para ofrecerte.
Este no es el comienzo de una relación, es el comienzo de nuestra felicidad, de la creación de una familia, de los sueños y esperanzas que han estado albergándose en nuestros corazones y que ya encontraron una motivación para salir a flote, es el inicio de lo que ha sido, lo que es y lo que será.
Esta no es la manera de demostrarte que te amo, esta es la mejor forma que encuentro de dejar para el futuro una pequeña evidencia, para que el mundo sea testigo del nacimiento de un amor puro y sincero, loco y desesperado, dulce y apasionado, suave y fuerte, único e inigualable, para los dos.
Esto es mi vida a tu lado. Esto eres tú y soy yo. Esto somos y seremos.
No hay comentarios:
Publicar un comentario